jueves, 11 de abril de 2019

Joyas literarias III

A continuación incluyo un fragmento del libro segundo de La comunidad del anillo de la saga El señor de los anillos del que para mi es uno de los tres grandes escritores del siglo XX, J.R.R. Tolkien:


-(...)Qué lástima que Bilbo no haya matado a esa vil criatura cuando tuvo la oportunidad!
– ¿Lástima? Si, fue lástima lo que detuvo la mano de Bilbo. Lástima y misericordia: no matar sin necesidad. Y ha sido bien recompensado. Frodo, puedes estar seguro: la maldad lo rozó apenas y al fin pudo escapar por el modo en que tomó posesión del Anillo, con lástima.
– Lo lamento -dijo Frodo-; estoy asustado y no siento ninguna lástima por Gollum.
– No lo has visto -interrumpió Gandalf.
– No, y no quiero verlo – replicó Frodo-. No puedo entenderte. ¿Quieres decir que tu y los Elfos habéis dejado que siguiera viviendo después de todas esas horribles hazañas? Ahora, de cualquier modo, es tan malo como un orco, y además un enemigo. Merece la muerte.
– La merece, sin duda. Muchos de los que viven merecen morir y algunos de los que mueren merecen la vida. ¿Puedes devolver la vida? Entonces no te apresures a dispensar la muerte, pues ni el más sabio conoce el fin de todos los caminos. (…)”

lunes, 8 de abril de 2019

LV Mi soledad y yo












La soledad me abraza,
pero no me lamento,
mal no me siento,
mi corazón no desguaza,
pues es una soledad escogida,
un modo u opción de vida,
no es pecado ser diferente,
no es malo no ser como la gente,
diferentes somos porque somos iguales,
iguales somos porque somos diferentes,
y estas no son palabras vanales,
es lo que hace persona a las gentes.

jueves, 4 de abril de 2019

Joyas literarias II

A continuación incluyo un poema del que para mi es uno de los tres grandes escritores del siglo XX, el granadino Federico García Lorca:





En la bandera de la Libertad
bordé el amor más grande de mi vida.

¡Yo soy la Libertad, herida por los hombres!
¡Amor, amor, amor, y eternas soledades!

Amas la Libertad por encima de todo,
pero yo soy la misma Libertad. Doy mi sangre,
que es tu sangre y la sangre de todas las criaturas.
¡No se podrá comprar el corazón de nadie!

Ahora sé lo que dicen el ruiseñor y el árbol.
El hombre es un cautivo y no puede librarse.
¡Libertad de lo alto! Libertad verdadera,
enciende para mí tus estrellas distantes.

lunes, 1 de abril de 2019

LIV Flores de mi jardín












Volando por mundos distantes,
más allá de la imaginación,
recorriéndolos con dedicación,
es donde me encuentro en estos instantes,
esa es mi pasión,
escribir sobre tierras a veces horripilantes,
otras algo mas reconfortantes,
esa es mi vocación,
volar hasta regiones tan lejanas,
que solo en mi cabeza habitan,
tras ilusiones a veces vanas,
sueños que a la vida imitan,
hermosas locuras, hermosas y humanas,
egoístas corazones que cuando no los miro me gritan.

viernes, 29 de marzo de 2019

Joyas literarias I

A continuación incluyo tres poemas de Safo de Mitilene, una poetisa que conocí en mi adolescencia y que con su poesía desnuda, sencilla, y lírica1 me enseñó la instantáneamente intensa belleza de la poesía amorosa:

I
Como el viento desenfrenado que en las montañas cae sobre los bosques, el amor estremece mi ser.

II
Sólo mientras lo miran tiene belleza el que es bello. Ahora y siempre dignidad, el que es digno.

III
Después de que mueras, yacerás sin que nadie te recuerde o por ti se duela, pues no gozaste las rosas de Pieria. Ignorada también en la casa del Hades, flotarás errabunda entre los oscuros muertos. . .

1 Género literario, generalmente en verso, que trata de comunicar mediante el ritmo e imágenes los sentimientos o emociones íntimas del autor.

lunes, 25 de marzo de 2019

LIII Noble guerrera

Cuenta una antigua leyenda,
que Japón recorría con su espada,
una fabulosa katana encantada,
una mujer samurai tremenda,
Michiko Miyazaki se llamaba,
y de aquí para allá andaba,
aldeas e islas ella visitaba,
viviendo mil y una aventuras,
escapando de sus desventuras,
luchando con las fuerzas oscuras,
protegiendo al débil con pericia,
de aquellos que viven de la malicia,
pues una paladín de la justicia,
era sin duda alguna ella,
de la que su nunca contada historia,
me viene ahora a la memoria,
y que algún día me dará una historia bella,
que escribiré con placer,
para a mi lector complacer,
y a Michiko justicia hacer.

viernes, 22 de marzo de 2019

Último fragmento de Introducción sinfónica de Gustavo Adolfo Bécquer

Concluimos aquí la lírica reflexión del maestro Gustavo Adolfo Bécquer sobre el misterio y la magia que rodean a la creación literaria “No obstante, necesito descansar: necesito, del mismo modo que se sangra el cuerpo por cuyas hinchadas venas se precipita la sangre con pletórico empuje, desahogar el cerebro, insuficiente a contener tantos absurdos.
Quedad, pues, consignados aquí, como la estela nebulosa que señala el paso de un desconocido cometa, como los átomos dispersos de un mundo en embrión que aventa por el aire la muerte, antes que su creador haya podido pronunciar el flat lux que separa la claridad de las sombras.
No quiero que en mis noches sin sueño volváis a pasar por delante de mis ojos en extravagante procesión, pidiéndome con gestos y contorsiones que os saque a la vida de la realidad del limbo en que vivís, semejantes a fantasmas sin consistencia. No quiero que al romperse este arpa vieja y cascada ya, se pierdan, a la vez que el instrumento, las ignoradas notas que contenía. Deseo ocuparme un poco del mundo que me rodea, pudiendo, una vez vacío, apartar los ojos de este otro mundo que llevo dentro de la cabeza. El sentido común, que es la barrera de los sueños, comienza a flaquear, y las gentes de diversos campos se mezclan y confunden. Me cuesta trabajo saber qué cosas he soñado y cuáles me han sucedido. Mis afectos se reparten entre fantasmas de la imaginación y personajes reales.
Mi memoria clasifica, revueltos, nombres y fechas de mujeres y días que han muerto o han pasado, con los días y mujeres que no han existido sino en mi mente. Preciso es acabar arrojándoos de la cabeza de una vez para siempre.
 Si morir es dormir, quiero dormir en paz en la noche de la muerte, sin que vengáis a ser mi pesadilla, maldiciéndome por haberos condenado a la nada antes de haber nacido. Id, pues, al mundo a cuyo contacto fuisteis engendrados, y quedad en él como el eco que encontraron, en un alma que pasó por la tierra, sus alegrías y sus dolores, sus esperanzas y sus luchas.
 Tal vez muy pronto tendré que hacer la maleta para el gran viaje. De
una hora a otra puede desligarse el espíritu de la materia para remontarse a regiones más puras. No quiero, cuando esto suceda, llevar conmigo, como el abigarrado equipaje de un saltimbanco, el tesoro de oropeles y guiñapos que ha ido acumulando la fantasía en los desvanes del cerebro.”