miércoles, 21 de noviembre de 2018

XXXVI Las cosas del querer

Erraron al amar en un mundo de odios,
fallaron al ser fieles a si mismos,
desafiaron la inmoralidad de la moral
de nuestra más que corrupta sociedad,
por eso son atacados por nuestra suciedad,
por elegir, por coger la manzana tal cual,
pues poder decidir es un pecado de los abismos,
que hará salir a los decorosos custodios,
pues es una aparente sinrazón,
sentir libremente los dictados de tu corazón,
así es nuestra preciosa tierra,
un mundo que te dice a quien amar,
o socialmente te entierra y a la vez destierra,
pues no está permitido por uno mismo pensar,
por lo que yo mi voz sin miedo alzo,
y a las ellas que aman a las ellas les digo,
seguid tan solo los deseos de vuestras almas,
nos os guiéis por otras voces aunque sean calmas,
y a los ellos que aman a los ellos les digo,
amigos yo vuestro valor sin duda ensalzo.

jueves, 15 de noviembre de 2018

XXXV De la nada un todo

Esa es la historia,
que viene a mi memoria,
no hubo gloria,
ni tampoco euforia,
pero hubo esperanza,
lo que dio confianza,
y después añoranza,
así es como fue aquello,
tan humilde pero bello,
simple y sencillo,
digno de recordar,
merecedor de contar,
por eso este poema le dediqué,
en estas líneas lo destaqué,
pero jamas lo conté,
pues esta historia puede ser cualquiera,
puede ser lo que usted quiera,
así es como debiera,
espero que no le aburriera.

martes, 13 de noviembre de 2018

XXXIV Amor en tiempos oscuros

En este mundo,
de caos tan rotundo,
mi amor es profundo,
en este lugar inmundo,
con tu amor me inundo,
a cada segundo,
con tu ser me confundo,
aparto de esta tierra lo nauseabundo,
alejo lo moribundo,
y me hago vagabundo,
de tu pecho fecundo,
de tu piel oriundo,
mientras en ti me hundo,
 atrás lo tremebundo,
mientras toco lo jocundo,
                                                             por eso tu belleza difundo,
                                                             tu entereza circundo,
                                                             pues tu amor con el mio secundo.

viernes, 9 de noviembre de 2018

XXXIII La cura de la lectura

Siente el ritmo de las palabras,
caen una detrás de otra,
salen sin un sentido,
sin un nada definido,
pero con musicalidad en una y otra,
se deslizan para que las abras,
para un significado adquirir,
y así cobrar vida,
se muestran ante tus ojos,
para que les des forma debida,
y cada vez que las leas revivir,
trayéndote otros culturales antojos.

martes, 6 de noviembre de 2018

El arte de presuponer...

Soñadora: -La gente da por sentado tantas cosas...
Pragmático: -Y con ello lo único que suele conseguir es equivocarse.
Soñadora: -Así es, por ejemplo la gente piensa que si escribes relatos, poemas, etc..., sabrás escribir las palabras adecuadas en cada ocasión...
Pragmático: -O si sabes unas pocas cosas más de la media, eres un sabio por lo que sabrás cualquier dato curioso o sabrás la razón, ese porque secreto de cada cosa.
Soñadora: -Lo que les lleva directo a una decepción cuando descubren que no es así, es decir cuando descubren que no eres más que una persona que como cualquier otra tiene sus virtudes pero también sus defectos. Pero eso realmente no es
culpa de aquella a la que se le "ha subido a un pedestal" sin haberlo esta pedido sino es culpa de aquellos que le han subido ahí.
Pragmático: -Sin duda que tienes al menos parte de razón.
Soñadora: -Lo que me intriga es porque es así, porque hace la gente eso, ¿Porqué les da seguridad? ¿Por comodidad? ¿Acaso les hace la vida más fácil el presuponer?.. En fin supongo que la mente humana es un enigma hasta para el mismo humano, aún así no desisto en encontrar las respuestas a mis preguntas.

Escrito por: Daniel Gorostiza Limón.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Microrelato: El día después del último...

-Sigo sin creer que ya no esté; comentó Chiara mientras se liaba un cigarrillo.
-Yo tampoco, pero lo cierto es que ya no está, ya nunca más podremos abrazarla, escuchar sus palabras de ánimo ni sus reproches; afirmó Francesco que jugaba con la servilleta de papel, enrollándola y desenrollándola.
Chiara encendió su cigarrillo para después de darle la primera calada decir: -Estoy triste y a la vez enfadada porque se halla ido, pero también siento un vacío en mi interior como si una parte de mi se hubiera marchado con mamá.
-Me siento igual que tú, Chiara; comentó Francesco dejando la servilleta sobre la mesa enrollada como un cilindro perfecto.
Chiara dio otra calada a su cigarrillo para luego hablar de esta manera: -Estoy segura de que si existe un cielo ella está en él ahora mismo, pero en cualquier caso ya sabes lo que ella decía...
-Nadie muere mientras sea recordado, por eso debemos llevar en nuestra memoria los recuerdos de los seres amados difuntos; dijeron ambos al unísono.
Francesco se levantó del silla y  dijo: -Bueno creo que deberíamos irnos pues el funeral...
-Sí, si, nos vamos; Le interrumpió ella levantando la mano para llamar la atención de la camarera para después añadir mientras dejaba el dinero sobre la mesa: -Sé que toda la gente que nos va a dar el pésame lo hace de buena de voluntad, pero ahora mismo de lo que menos ganas tengo es de socializar, Francesco, preferiría quedarme en mi casa llorando a mamá hasta que se me quedara el alma vacía de pena, en cambio tengo que ir a un lugar a compartir mi dolor con otras personas como si eso me ayudara en algo, en fin así es la vida... y la muerte.

viernes, 2 de noviembre de 2018

XXXII Canción lunar

Luna roja, Luna de sangre,
de los inocentes,
de los diferentes,
que caen por la malasangre,
de los ignorantes,
con argumentos relampagueantes,
con argumentos absurdos,
que se caen por burdos, 
así es como el humano,
mata a su hermano,
por envidia,
por perfidia,
con el miedo,
como singular credo,
Luna de sangre, Luna roja,
pintarte quiero de verde,
                                                                    y así con mi esperanza concuerde,
                                                                   pero escoja el pincel que escoja,
                                                                   mi trazo es pequeño,
                                                                   pues grande es el empeño,
                                                                   necesito por ello manos voluntariosas,
                                                                   necesito manos maravillosas,
                                                                   para cambiarle a la Luna el color,
                                                                   y a nuestro mundo el mal olor.