lunes, 21 de diciembre de 2015

Logomaquia, vive en ti...

Sigo trayendo más y más pedacitos de nuestra  LOGOMAQUIA, que dos progenitores tenía, pues de dos mitades estaba compuesto, ya que por un lado estaba PUTAS LUCES DE NAVIDAD, expertamente escrita por Manolo Moro, y por el otro teníamos LUZ ENTRE LAS TINIEBLAS, obra de Daniel Gorostiza Limón, obra intima y personal mía.
Y una vez introducido aquello que debía ser introducido, dejaremos a la poesía mostrar su única y genuina voz, una voz que no busca otra cosa que traernos un poco de  luz entre las tinieblas, por lo que no queriendo prolongar más la espera os dejo con el decimonoveno poema de  Logomaquia, el decimonoveno poema de LUZ ENTRE LAS TINIEBLAS:




XIX ATRAPADO EN EL HADES DE LOS VIVOS.
Ni mas la horrible prisión,
en lo mas profundo del averno 1,
ni el fulminante rayo de Zeus,
que segar vidas puede,
al igual que se siega el trigo,
ni la cólera de Yavhé,
con sus siete plagas,
ni en el tambor de Shiva
que la destrucción nos trae,
podrán callar mis labios sedientos,
sedientos de poesía,
poesía y prosa.
Como una lágrima que ya nunca caerá,
es cada amarga línea,
un respiro mayor y nuevo,
pero no una carga menos,
porque la amargura es algo que te desgarra
tripas y alma,
y aunque nadie los intestinos puede curarme aún,
algún día quizás, Ojalá, I wish 2, tutti abbiamo diritto a sognare 3
pero, ¿Y el alma? ¿Quién podrá curarme el alma?

1 infierno.
2 Ojalá.
3 Todos tenemos derecho a soñar.

martes, 15 de diciembre de 2015

Logomaquia, vive en mi...

De nuevo os traigo otro trocito de mi  LOGOMAQUIA, que estaba tan lleno de poesía que necesitaba dividirse en dos, y así por un lado nos encontrabamos PUTAS LUCES DE NAVIDAD, vibrantemente escrito por Manolo Moro, y por el otro descubriamos LUZ ENTRE LAS TINIEBLAS, escrito por Daniel Gorostiza Limón, que no es otro que este humilde autor.
Pero dejemos atrás la introducción, y adentremonos en un mundo donde reina la poesía, un mundo cercano y a la vez lejano, un mundo que quiere traernos a nosotros un poco de  luz entre las tinieblas, por lo que sin más dilación os dejo con el decimooctavo poema de  Logomaquia, el decimooctavo poema de LUZ ENTRE LAS TINIEBLAS:




XVIII ERNESTO GUEVARA, UN HOMBRE PARA LATINOAMÉRICA
1
Susurro en la mente,
grito en el alba,
esperanzas esperanzadas,
lucero en la niebla,
mártir de su ideario,
símbolo a su pesar,
y de su pesar,
murió de pie,
por no vivir arrodillado.
Jamás derrotado,
aunque si alguna vez vencido,
loco por su cordura,
cuerdo por su locura,
utópico de la realidad,
inspiración de los que como él luchan,
por un mejor mundo.
Mito de lo humano,
soñador de la igualdad,
comandante de unos,
enemigo de otros,
ejemplo de muchos,
amenaza para bastantes.
Así el halo de un hombre es,
un hombre que murió,
sin resucitar al tercer día,
que murió a manos de un mundo,
bajo la incomprensión de un mundo
bajo un mundo de incomprensión,
que él a su manera salvar quiso,
como experto jinete montado en su caballo,
Rocinante de nombre,
Revolución de apellido,
destinado a estrellarse,
contra la realidad,
contra los molinos,
contra el capitalismo.
Victima de un mundo que lo traicionó,
de un mundo que hoy lo santifica,
de un mundo que hoy lo mitifica.
Victima de sus propios anhelos,
anhelos de creer que esta raza,
de seres racionales a la que pertenezco,
de nombre humana,
merecía un mundo mejor.

1 Para aquellos que creen que una utopía no es un imposible, sino un camino hacia un mundo mejor.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Logomaquia, en el exterior...

Poco o nada me queda que decir de mi primer libro  LOGOMAQUIA, ese poemario formado a su vez por dos, pues de un lado se hallaba PUTAS LUCES DE NAVIDAD, honestamente escrito por Manolo Moro, y del otro se encontraba LUZ ENTRE LAS TINIEBLAS, escrito por Daniel Gorostiza Limón, que no es otro que yo mismo.
Hecha la habitual introducción, la poesía reclama ya el sitio que por derecho merece y hace oír su voz alta y clara, pero también su intención, traer en la medida de lo posible algo de  luz entre las tinieblas, por lo que sin más dilación os dejo con el decimoséptimo poema de  Logomaquia, el decimoséptimo poema de LUZ ENTRE LAS TINIEBLAS:




XVII CORAZONES ROTOS (BROKEN HEARTS) 1
Hembra malvada,
mujer de negro,
y oscura dama,
me martirizas.

Eres pura, pero fría,
eres hermosa, pero fría,
eres mágica, pero fría,
eres dulce, pero fría,
eres fría, pero fría.

Maltratas mi débil corazón,
era duro,
tu dulzura lo reblandeció,
luego lo apuñalaste.

Me das vida en cada mirada,
con cada no descuartizas mi corazón,
me haces añicos,
me das vida.

Sinsabor agridulce eres,
esperanza y decaimiento,
río de vida que mata,
sueño con no perderte, con olvidarte
tanto te amo, que no sé si te quiero.

El rocío que humedece mi rostro,
hace crecer poemas amargos,
cuando sueño con tus húmedos labios,
que no han sido ni serán míos.
Versos me das,
no puedo evitarlo,
más no quiero lágrimas en tinta.

No sé que será de mí,
porque sé que será sin ti,
¿Cómo miro al futuro
estando de espaldas?

Tiempo he perdido, aprovechado en ti,
gasté ilusiones, quedaron atrás,
más nunca del todo.

Quiero vivir de nuevo,
sin ti difícil,
tú eres el aire de mis pulmones,
¡Lo haré!, no lo sé.

Es como llorar sin lágrimas,
vivir muerto o morir vivo,
razono un sentimiento, que ojalá no fuera sin ti.

1 A Bécquer por inspirar a un poeta romántico sin recursos (poéticos)

jueves, 10 de diciembre de 2015

Logomaquia, en mi interior...

De nuevo os hablo de mi primer libro el más que mencionado LOGOMAQUIA, un poemario dual, pues de un lado se encontraba PUTAS LUCES DE NAVIDAD, sinceramente escrito por Manolo Moro, y del otro se hallaba mi opera prima, LUZ ENTRE LAS TINIEBLAS, escrito por Daniel Gorostiza Limón.
El musical sonido de la poesía se va abriendo paso entre la disonancia de mis palabras trayendo de la mano una pizca de luz entre las tinieblas, por lo que la hora ha llegado para el decimosexto poema de  Logomaquia, el decimosexto poema de LUZ ENTRE LAS TINIEBLAS:



XVI MADRID 11 DE MARZO DEL 2004
Se destapa tu caja Pandora,
se desatan todos los males.
No hay palabras para aquel horror,
no hay palabras para aquella barbarie,
la muerte y la desolación nos golpean.
Pero después de los males que en la caja se alojan,
y que en la estación fueron liberados,
sale primero tímida, temerosa,
pero después valiente, fuerte, indoblegable,
la esperanza.
El pueblo se alza, pero no en armas,
se alza para defender una idea,
la paz.
Todos en una sola voz,
todos juntos clamando por la paz.
Pero esto aquí no acaba,
el oso dormido ha sido despertado,
y no cesará en su empeño,
no cesará hasta que logre su objetivo,
una paz duradera,
el fin del odio y el terror.
Surge de la caja la esperanza,
esperanza de manos blancas, limpias,
frente a las manos manchadas del odio,
manchadas de la sangre de los inocentes.
La esperanza nos alimenta,
y nuestra libertad nos alza,
la incomprensión de la sinrazón,
nos hace comprender,
nos hace iguales,
pues la muerte no diferencia,
la barbarie tampoco.
Todos iguales éramos,
y todos iguales somos,
juntos contra el horror,
sin importar las diferencias,
el color, las ideas, creencias o el sexo,
nada importan.
La esperanza nos alimenta,
y nuestra libertad nos alza,
nos alza sin ira pero con valentía,
nos alza sin odio pero con memoria,
nos alza sin violencia pero con la palabra,
nos alza estremecidos, pero esperanzados.
¡Te recordaremos Madrid!
Tu valor no será borrado.
¡Te recordaremos Madrid!
España entera te llora,
pero no podrán las bombas,
donde corazón sobra.
Así como por desgracia el horror,
invadió nuestras vidas,
también tu fortaleza encendió nuestras almas,
nos dio el coraje frente al holocausto.
¡Por siempre vivo serás por esto Madrid!
La villa donde resurgió el coraje de un pueblo.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Logomaquia, siempre viva...

En el 2008 salió a la luz mi primer libro que no fue otro que  LOGOMAQUIA, un poemario con la particularidad de ser dos, uno que era PUTAS LUCES DE NAVIDAD, imaginativamente escrito por Manolo Moro, y el otro que era LUZ ENTRE LAS TINIEBLAS, salido de mi puño y letra, escrito por Daniel Gorostiza Limón.
Mas lo mejor de un poeta es sin duda su poesía, a la que dejo volar ahora libre para que traiga un poco de luz entre las tinieblas, por lo que os dejo con el decimoquinto poema de  Logomaquia, el decimoquinto poema de LUZ ENTRE LAS TINIEBLAS:



XV Seca tus lágrimas 1
Una rama se agita en la negra noche,
los pajarillos cantan marchas fúnebres,
una a una tu tristeza ha apagado todas las estrellas,
y a la luna se le escapa un sollozo,
¡Ay si yo pudiera acabar con tu tristeza!,
que me parte en dos y en tres,
seca tus lágrimas niña, sea lo que sea pasará,
me pondré entre ti y tú destino,
y los dardos envenenados pararé con mi pecho,
el día llegará y el alma reconfortará,
y solo lo puro alimentará tu alma,
pero seca ya tus lágrimas niña, sécalas por favor,
que te amo tanto que por tus lágrimas muero y soy enterrado,
pero seca ya tus lágrimas niña,
que una sonrisa tuya es suficiente para que yo siga adelante,
niña no llores más, dime y yo lo haré, pídeme y lo traeré,
pero seca tus lágrimas niña,
seca ya tus lágrimas niña y para de sollozar,
que se me consume el alma con tus lamentos.

1 A Federico García Lorca en el año del centenario de su nacimiento (1998)

jueves, 3 de diciembre de 2015

Logomaquia, en el recuerdo...

Hace no demasiados años vio la luz un poemario cuyo nombre era  LOGOMAQUIA, un poemario que más bien eran dos, uno que era PUTAS LUCES DE NAVIDAD, sagazmente escrito por Manolo Moro, y el otro que era LUZ ENTRE LAS TINIEBLAS, escrito por aquel que ahora les caligrafía, escrito por Daniel Gorostiza Limón.
Mas la poesía comienza a hablar para que yo calle, así ella seguirá peleando para traer un poco de luz entre las tinieblas, por lo que os dejo con el decimocuarto poema de  Logomaquia, el decimocuarto poema de LUZ ENTRE LAS TINIEBLAS:




XIV EL COLOR DEL ODIO.
Blanco, si pudiera elegir el color del infierno ese sería, blanco.
¿Acaso no es el color de la cocaína?
Y la oscura muerte que se esconde tras la negra capucha,
nada mas que un blanco esqueleto es,
como blanca es la nieve, ese infierno blanco y helado
que de muchos montañistas el alma se ha llevado.
¿Alguien podría decirme de que color son las nubes en época de sequía?
Blancas, siempre han sido y serán blancas.
¿Quiénes fueron los primeros en odiar?
Los “intrépidos blancos siempre los primeros en esclavizar,
en maltratar, despreciar, humillar, y matar,
a los diferentes, a los que no son de ese odioso color,
ese rosado al que ellos llaman blanco.
Los primeros en apartar a los que no tenían el color de ojos indicado,
o no se postraban ante la cruz del que ya en los inicios, traicionaron.
¿O acaso no fue Judas uno de los doce primeros cristianos?
¿Acaso era Judío? No ya no, como no lo eran los otros once.
Los primeros en enjuiciar y castigar pero los últimos en perdonar.
Una vez leí a un tal Niestche que hablaba del hombre superior,
el superhombre, un hombre que está por encima del perdón,
porque también está por encima del odio y de la culpa,
no conozco ningún hombre o mujer capaz de ello,
no conozco de ningún candidato a superhombre,
solo sé el color del hombre que nunca podrá serlo,
solo se el color del hombre que no reúne ninguno de los requisitos,
blanco, como se queda nuestra mente cuando nos bloqueamos, en blanco.
Entonces porque nos empeñamos en decir que el blanco es el color de…
la pureza, de la paz, de los inocentes, de los que están limpios de culpa,
acaso deseamos decir algo, decir que el blanco es el color de…
los elegidos para gobernar la creación.
¿Porqué nos empeñamos en ser la mas perfecta esencia?
El mas sublime perfume, cuando no hay inmundicia que huela peor,
que la excrescencia de color blanco,
cuando no hay nada que apeste mas
que el blanquecino cadáver de un cuerpo putrefacto.

martes, 1 de diciembre de 2015

Logomaquia, recuerdo vivo...

Hace no mucho tiempo nació un poemario cuyo nombre era  LOGOMAQUIA, un poemario que realmente eran dos, uno que era PUTAS LUCES DE NAVIDAD, audazmente escrito por Manolo Moro, y el otro que era LUZ ENTRE LAS TINIEBLAS, escrito por este humilde autor, escrito por Daniel Gorostiza Limón.
Mas esta introducción aquí termina pues comienza mi poesía su eterna lucha por traer un poco de luz entre las tinieblas, por lo que os dejo con el decimotercer poema de  Logomaquia, el decimotercer poema de LUZ ENTRE LAS TINIEBLAS:




XIII ABANDONO MÁS NUNCA OLVIDO
Suave en tus asperezas,
te alejas y ya no retornas,
te pierdo y despierto,
encantamiento desvanecido,
retorno a sapo, y tú a princesa.
Recorro fangosas aguas,
buscando otro beso que me embriague,
que olvidar me haga tus amargos besos,
dulces un lejano día.
¡Ojalá nunca despiertes, bella durmiente!
Sería duro saber demasiado,
saber que como yo por ninguno serás amada.
Mueres en mi recuerdo,
y sin embargo no te olvido,
te respiro, te susurro, te vivo,
desamor nacido del amor,
así es este dolor.
Te odio pues amarte ya no puedo,
me sumerjo en el fango,
que es mi vida sin ti,
pero no te olvido.
Me produces heridas cuando no me tocas,
yagas si me tocas.
Te siento pero te pierdo,
te alejas y ya no retornas,
te pierdo y despierto,
te pierdo y aun así sigo vivo,
te llevas mi alma y aun así sigo vivo,
porque te llevas mi alma aun sigo vivo.