Quizás en nuestro afán por la transcendencia, olvidamos que a veces las cosas son mucho más sencillas y no por ello son menos importantes o hermosas.
Quizás el sentido de la vida sea simplemente vivir, así es vivir nuestra vida lo mejor que podamos, hacer lo más felices que nos sea posible a quienes nos hacen bien, y evitar a los que nos hacen mal.
La vida es en sí un sinsentido, pero es nuestro sinsentido, la vida está llena de luces y de sombras, de felicidad seguida de tristeza seguida de felicidad.
Por eso si queréis que vuestra vida tenga sentido, dádselo.
Por eso si queréis que vuestra vida sea trascendente, haced algo que trascienda.
Por eso si queréis ser recordados, haced algo que merezca la pena que se recuerde.
Pero llenad de contenido vuestra vida, con vivencias propias o ajenas, con ideas, sentimientos, gestos y alientos, en suma llenad vuestra vida de vida.






